CHEQUEOS Y EXÁMENES
CARDIOVASCULARES

EVALUACIÓN Y CONTROL DE LA FUNCIÓN DEL CORAZÓN

1 - Introducción: importancia de los chequeos del corazón y para qué sirven

Sin lugar a dudas, las enfermedades cardiovasculares representan la principal causa de muertes en el mundo (sin distinción de países desarrollados y en vías de desarrollo), haciendo que se haga más que necesario la implementación de programas de evaluación integral del corazón y los grandes vasos, especialmente en la tercera edad.

Los infartos de miocardio, la angina de pecho, los accidentes cerebrovasculares, la hipertensión arterial, las embolias, las trombosis, las insuficiencias venosas y cardiacas, entre muchas otras, son las patologías no infecciosas que más se repiten en las salas de urgencia de los hospitales del mundo.

No obstante, la gran mayoría de los casos de enfermedades cardiovasculares pueden ser prevenibles y hasta cierto punto, predecidos con base a evaluaciones previas de la función del corazón y el resto del sistema circulatorio.

Las evaluaciones de la función cardiovascular pueden ser de gran ayuda a la hora de prevenir muertes y eventualidades sanitarias en la población. Los malos hábitos de vida y alimenticios de la actualidad han incrementado significativamente las enfermedades cardiacas y vasculares. Son una verdadera prueba a los sistemas de atención en salud, públicos o privados.

Mantener monitoreadas las funciones cardiovasculares puede aumentar de manera importante la calidad de vida de las personas.

2 - La entrevista médica y el examen físico

La anamnesis (mejor conocida como entrevista médica) es fundamental e insustituible, a pesar de los avanzados métodos diagnósticos con los que se pueda contar. Con ella obtenemos una importante información directamente desde la experiencia del paciente, muchos signos y síntomas de alteraciones cardiovasculares que pueden manifestarse como molestias aparentemente aisladas en otros aparatos y sistemas (dificultad para respirar, para tragar, fatiga, nauseas, dolor en el pecho, palpitaciones, mareos, indigestión, etc.).

Los antecedentes familiares también deben ser revisados debido a que la gran mayoría de patologías del corazón tienen una raíz genética transmitida de generación en generación. Esto también lo ayuda a determinar la anamnesis, nuestro equipo de profesionales sabrá reconocer qué signos y síntomas son producto de procesos patológicos originados en el corazón.

La exploración física de las características externas del aparato circulatorio y la auscultación cardíaca tiene entre sus ventajas, la facilidad para realizarse cuantas veces sean necesarias sin que sea imprescindible someter al paciente a otras pruebas más complejas. Con el examen físico se pueden determinar (o descartar) una amplia gama de patologías y examinar la función del corazón.

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3 - ¿En qué consiste el examen cardiovascular estándar?

El sistema circulatorio abarca todos los demás componentes del cuerpo. Los nutre y los limpia de sustancias de desecho, manteniendo la homeostasis y el normal funcionamiento de las células y los tejidos. Sin sistema circulatorio sería imposible el mantenimiento del equilibrio interno.

El examen completo de todos estos aparatos y sistemas que soportan la vida resulta elemental para comprender los efectos sistémicos producidos por las enfermedades del corazón y de las enfermedades no cardíacas que también puedan involucrar al corazón.

 Signos vitales

Los signos vitales son los primeros indicadores de las funciones cardiovasculares y pulmonares del organismo, son elementales al momento de evaluar a un paciente en estado de emergencia debido a que solo responden ante cambios sistémicos significativos.

Estos signos vitales incluyen:

  • Tensión arterial, que representa la fuerza con la que la sangre del cuerpo tira hacia fuera de las arterias (encargadas de transportar la sangre desde el corazón hasta la periferia). Se mide con un instrumento llamado tensiómetro o esfigmomanómetro en ambos brazos. Una tensión arterial elevada (hipertensión) podría ser un indicador de problemas en el corazón, en los vasos sanguíneos y un riesgo incrementado de infartos. Una tensión arterial disminuida (hipotensión) indica una baja perfusión sanguínea en los tejidos, teniendo especial cuidado con el encéfalo que es muy susceptible ante faltas de irrigación.
  • Frecuencia cardíaca, por medio de los pulsos carotídeo (en el cuello) o radial (en el brazo) o de la propia auscultación cardiaca. Una frecuencia cardiaca elevada se conoce como taquicardia y, una disminuida o enlentecida se llama bradicardia.
  • Frecuencia respiratoria, que generalmente se mantiene en parámetros normales. La alteración de la frecuencia de las respiraciones suele responder a una descompensación del corazón o a una enfermedad pulmonar primaria. El sistema circulatorio y el respiratorio están íntimamente relacionados, la alteración en uno de ellos repercute en el otro.
  • Temperatura corporal, que se mide con un termómetro de mercurio o digital. Ayuda a conocer las alteraciones de la carga calorífica del cuerpo. Solo un estímulo externo intenso o una gran alteración interna (como una infección o un estado de shock) podrían alterar la temperatura.
Pulsos

El bombeo de la sangre desde el corazón genera cambios repentinos de presión dentro de las arterias, cambios palpables y que se conocen como pulsos.

Examinar los pulsos ayuda a entender la distribución de la sangre al organismo y cómo los latidos del corazón influyen en la hemodinámica periférica. Estos pulsos se palpan en brazos y piernas, midiendo su simetría y su intensidad (proporcional al volumen de sangre que contienen en un momento dado), además de la elasticidad de los vasos y su ritmo.

Algunos soplos cardíacos pueden detectarse en base a la palpación del pulso en las arterias carótidas del cuello.

Inspección de venas

Las venas son los vasos encargados de recoger la sangre del cuerpo para retornarla al corazón, donde será nuevamente bombeada a través de las arterias, ese es el ciclo de la sangre.

Revisar las venas del cuerpo requiere examinar la existencia de várices (puntos en los que la sangre se queda estancada), de inflamaciones, de dolor o de pulsaciones, inclusive.

Las venas del cuello (venas yugulares) tienen una particularidad clave: producen ondas venosas que pueden ser captadas por instrumentos especializados. Estas ondas venosas pueden ayudar a determinar cómo el bombeo del corazón crea gradientes de presión dentro de estas venas, que son las venas superficiales más cercanas al corazón.

Inspección del tórax

En un examen cardiovascular estándar también se incluye la inspección del tórax, donde residen el corazón y los grandes vasos del organismo (aorta, venas cava, aparato cardiorespiratorio, etc.).

La inspección del tórax comprende la evaluación del contorno torácico (que puede verse deformado por alteraciones internas) y la búsqueda de palpitaciones cardiacas visibles.

Luego, se procede con la palpación de los latidos precordiales (netamente patológicos) cerca del borde izquierdo del esternón y a la altura del quinto espacio intercostal. Allí, el ápex (o punta) del corazón choca con la pared torácica sin producir palpitaciones marcadas. No obstante, bajo una hipertrofia ventricular izquierda (entre otras enfermedades) pueden percibirse un choque en punta.

Examen del abdomen y de los miembros

En algunas cardiopatías (como la insuficiencia cardiaca) y en algunas enfermedades no cardiacas (riñones, hígado, sistema linfático, etc.) pueden producirse signos de sobrecarga hídrica, comúnmente llamada retención de líquidos.

En el abdomen, la sobresaturación de líquidos corporales puede manifestarse como una ascitis, que incluye distensión abdominal (abombamiento del abdomen) y un hígado agradado y sensible a la palpación.

En los miembros (especialmente los inferiores), este desbalance de líquidos corporales puede manifestarse de una forma diferente. Las piernas tienden a hincharse (o edematizarse) debido a que hay una acumulación excesiva de líquido intersticial en los tejidos blandos de los miembros.

El edema de las piernas tiende a ser mayor cuando el paciente, además del problema de base, padece de insuficiencia venosa periférica. Con la cual, existe una dificultad para que la sangre retorne a la circulación central debido a la gravedad y a la falta de tono en las venas.

  • “Si las pruebas de detección temprana revelan la presencia de enfermedad de la arteria coronaria, nuestro médico especialista a buen seguro recomendará, además de administra fármacos de estabilización, cambios en el estilo de vida, tales como una dieta saludable, ejercicio y por supuesto dejar de fumar en el caso de que lo haga.”

    Dra. Maria Julia Eslava
    Dra. Maria Julia Eslava Especialista en el área de Cardiología en Colón15 Sevilla

4 - El arte de oír: la auscultación cardíaca

La auscultación del corazón es un verdadero arte puesto que, implica una audición habilidosa del que la realiza, además de la capacidad de reconocer sonidos y asociarlos con parámetros normales y patológicos ya definidos (en cuanto a ritmo, intensidad, duración, tono, armonía, etc).

El instrumento clave en la auscultación es el estetoscopio. Existe una gran variedad de estos instrumentos, pero el fundamento es el mismo: un elemento receptor de sonidos compuesto por un diafragma (que tiene afinidad por sonidos agudos) y una campana (con afinidad por sonidos más graves), un tubo de goma que transmite los sonidos y un elemento auditivo (que se coloca en el oído del médico).

La posición del paciente al momento de ser auscultado puede variar. Algunos sonidos cardíacos pueden ser escuchados de mejor forma cuando el paciente está acostado (posición supina) mientras que otros se captan mejor cuando el paciente está sentado e inclinado hacia delante. La ubicación del elemento receptor del estetoscopio (diafragma o campana) también es diferente dependiendo de la estructura cardiaca que se quiera oír (como las válvulas).

El corazón tiene cuatro válvulas, dos auriculoventriculares (mitral y tricuspídea) y dos vasculares (aórtica y pulmonar). La gran mayoría de las patologías cardiovasculares inciden directamente o se producen en las válvulas, produciendo ruidos audibles y captables por el estetoscopio.

Con el estetoscopio pueden detectarse una serie de sonidos, tanto fisiológicos (ruidos) como patológicos (soplos, roces, etc.).

  • Ruidos cardíacos. Que son sonidos cortos y secuenciales que ocurren por el cierre normal de las válvulas cardiacas. Son sonidos totalmente fisiológicos (sistólicos y diastólicos) que responden solapamiento de las valvas valvulares y a la interrupción brusca del tránsito de la sangre a través del corazón durante el ciclo cardiaco. La función principal de las válvulas cardiacas es la de no permitir que la sangre retorne a las cavidades mientras es impulsada a la siguiente. En algunas enfermedades del corazón y de los grandes vasos pueden hacerse notorios otros ruidos cardiacos.
  • Soplos. Sonidos patológicos que se producen por la turbulencia de la sangre, debido a un cierre incompleto de las válvulas cardiacas. La sangre se devuelve parcialmente a la cavidad anterior y genera altas presiones sobre la pared muscular del corazón, esforzándolo y agotándolo. Existen muchos tipos de soplos, pero estos serán identificados en base a la ubicación (anatómica y en el ciclo cardiaco) y al resto de características como intensidad, duración y tono.
  • Frotes pericárdicos. Producidos por roces entre el corazón y la vaina fibrosa que lo envuelve, el pericardio. Son sonidos agudos y ásperos.

Relacionar los sonidos del corazón con el componente patológico requiere mucha experiencia, no obstante, la auscultación cardiaca es elemental a la hora de evaluar la función cardiovascular, no tiene ningún costo, es rápido, no causa molestias y puede hacerse cuantas veces sean necesarias.

La auscultación del corazón complementa el examen físico y la anamnesis, con estos es posible establecer un panorama claro del funcionamiento del corazón antes de pasar a estudios más elaborados y específicos.

5 - Función cardíaca y función pulmonar

Debido a su íntima relación con el corazón, los pulmones son y deben ser abordados en cada examen cardiovascular.

El examen pulmonar incluye percusión (producir sonidos con pequeños golpes secos en el tórax, con los pulmones distendidos), palpación y auscultación.

La percusión de los pulmones puede indicar, entre otras cosas, derrames pleurales. La auscultación de los pulmones sirve para identificar enfermedades cardiacas graves, especialmente las insuficiencias cardiacas severas.

Una insuficiencia cardiaca, producida por valvulopatías o por derrames pericárdicos, taponamientos, etc., puede producir disnea o sensación de falta de aire. En muchos infartos al miocardio, los pacientes recurren a las salas de urgencia por la dificultad para respirar antes que por el dolor torácico inclusive.

Las enfermedades cardiovasculares representan la principal causa de muertes en el mundo (sin distinción de países desarrollados y en vías de desarrollo), haciendo que se haga más que necesario la implementación de programas de evaluación integral del corazón y los grandes vasos.

6 - Chequeos médicos para deportistas en nuestra consulta de Sevilla

Existe un curioso fenómeno que atañe a los deportistas y atletas de alto nivel, conocido como corazón de deportista.

El corazón de deportista comprende una serie de cambios morfológicos y funcionales en el corazón de las personas que llevan a cabo actividad física frecuentemente. Estos cambios son totalmente asintomáticos y no generan problemas, suelen manifestarse con bradicardia (disminución de la frecuencia cardiaca), bajo gasto cardiaco (grandes volúmenes de sangre con menores contracciones), soplos sistólicos (durante la contracción de los ventrículos) y otros ruidos adicionales.

Si bien el corazón de deportista no produce problemas de salud y facilita el desempeño físico del atleta (aumentando la resistencia física y disminuyendo el gasto cardiaco), debe ser cuidadosamente supervisado por un profesional por varias razones. Entre ellas, está la posibilidad de que una cardiopatía silenciosa se comience a manifestar a partir de estos cambios morfofuncionales del corazón.

Otras pruebas, como los ecocardiogramas y las resonancias magnéticas son útiles para demostrar los cambios morfológicos del corazón, internos y externos.

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Los exámenes cardiovasculares para deportistas de alto nivel incluyen además de las técnicas convencionales (examen físico, anamnesis, exploración de la función cardiovascular, etc.) ciertas pruebas especiales como pruebas de resistencia para medir cómo el gasto cardiaco es aprovechado por los órganos y tejidos del cuerpo, pruebas pulmonares para evaluar la oxigenación de la sangre y la perfusión pulmonar y electrocardiogramas que ayudan a examinar cómo responde el sistema eléctrico del corazón ante estos cambios.

7 – Chequeos médicos para mujeres con embarazos de alto riesgo

Durante la gestación, ocurren importantes cambios en la función cardiovascular de la madre, esto debido a la sobrecarga cardíaca que implica mantener perfundidos los tejidos y órganos del feto que se están desarrollando.

El gasto cardíaco de la madre suele aumentar entre 30 y 50 por ciento más de los valores normales y, luego de la semana 30 de gestación, este se vuelve especialmente sensible a la posición. Por ejemplo, estar acostada implica que el feto presionará los grandes vasos que transcurren por el abdomen posterior (vena cava, aorta abdominal, etc.), haciendo que se reduzca el gasto cardíaco y la madre se sienta agotada rápidamente. En algunos casos, puede llegar a desarrollar vértigos y mareos.

No existe una evaluación cardiológica, propiamente dicha, concebida específicamente para el embarazo. No obstante, todas las mujeres gestantes deben ser examinadas en cuanto función cardiovascular se refiere en cada consulta de control prenatal. El examen cardiovascular en embarazadas suele ser el mismo que se realiza en personas no embarazadas, con la diferencia que se toman en cuenta, además, la función cardiaca del bebé.

Evaluar la función cardiovascular del feto pasa por la auscultación fetal (latidos fetales), y la ecografía cardíaca fetal, con la que se puede prever cardiopatías congénitas.

Con estas consultas pueden descartarse problemas de salud que ponen en riesgo la vida del feto y de la madre. Además, sirven para asegurar que el momento del parto ocurrirá sin eventualidades cardiológicas.

La complicación cardiovascular más importante durante el embarazo, es sin lugar a dudas, la preeclampsia.

La preeclampsia es la hipertensión arterial que ocurre posterior a la semana 20 de gestación, poniendo en alto riesgo la vida de la madre y del niño por nacer. Los delicados tejidos recién formados pudieran lesionarse ante estos cambios en la tensión arterial, especialmente el encéfalo y la médula espinal, así como también, la retina. Entre el 3 y el 7 por ciento de las embarazadas desarrollan esta patología.

Aparte de la preeclampsia, existe otras patologías y condiciones especiales que pueden poner un embarazo normal en alto riesgo. Entre ellas:

  • Diabetes.
  • Infecciones de transmisión fetal.
  • Infecciones del tracto urinario.
  • Edad materna (menores de 20 años de edad y mayores de 40).
  • Obesidad.
  • Exposición a teratógenos.
  • Abortos previos o prematuros previos.
  • Embarazo múltiple.
  • Lesión fetal.

8 – Electrocardiograma y ecocardiografía ¿Qué ayudan a detectar?

El electrocardiograma (EKG) es la representación gráfica de la actividad eléctrica del corazón. Es una prueba sencilla y económica que da resultados en cuestión de segundos, además de ser totalmente indolora. Se realiza con ayuda de un instrumento llamado electrocardiógrafo, que recoge los impulsos eléctricos generados por el propio corazón y que se transmiten por el cuerpo.

El electrocardiograma es una de las herramientas más útiles para determinar la dirección y la intensidad del sistema eléctrico cardíaco. La mayoría de las cardiopatías (insuficiencias, valvulopatías, arritmias, estenosis, hipertrofias, bloqueos, isquemias, entre otras) pueden diagnosticarse y evaluarse continuamente a través del EKG.

La ecocardiografía, por otro lado, es un método de imagen que se vale de ondas de ultrasonido de alta intensidad (pero poca amplitud) para obtener una imagen del corazón, las cavidades, las válvulas y los grandes vasos.

Este método diagnóstico por imagen permite evaluar la función del corazón durante la contracción, los volúmenes de llenado y de eyección, el cierre de las válvulas y la integridad del pericardio. Complementa al resto de exámenes cardiovasculares y el electrocardiograma, es sencillo y no emite ningún tipo de radiación ionizante.

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El electrocardiograma es una de las herramientas más útiles para determinar la dirección y la intensidad del sistema eléctrico cardíaco.

9 – ERGOMETRÍA (PRUEBA DE ESFUERZO)

Esta prueba, también llamada prueba de esfuerzo cardíaco o prueba de ejercicio cardiopulmonar, es un método diagnóstico que se utiliza para medir la capacidad que tiene el corazón para bombear sangre bajo una situación externa de estrés controlado. Este estrés cardiovascular puede responder a la realización de actividad física o a la administración de ciertos fármacos.

Estas pruebas comparan la circulación coronaria (es decir, la del propio músculo cardíaco) del paciente es estado de reposo con la que existe durante el esfuerzo cardiovascular máximo (inducido por ejercicios o fármacos).

La ergometría o prueba de esfuerzo cardiovascular ayuda a determinar el riesgo que existe de padecer enfermedades coronarias (como la cardiopatía isquémica) o para evaluar la evolución de un evento isquémico (tras un infarto al miocardio, por ejemplo).

Los agentes estresores pueden variar de paciente a paciente pero el más común de ellos es el ejercicio en una cinta caminadora, que progresivamente va aumentando en velocidad y en ángulo de inclinación mientras el paciente está conectado a un electrocardiógrafo. En pacientes con problemas para caminar, el esfuerzo cardiovascular se induce con el uso de una manivela o con ciertos medicamentos vasoactivos. Estos últimos se encuentran en franco desuso por los efectos colaterales que acarrea su consumo, especialmente en individuos con riesgo cardíaco elevado.

El electrocardiógrafo irá proporcionando información clave sobre los fenómenos eléctricos que tienen lugar en el corazón y cómo estos son afectados por el incremento del gasto cardíaco y de las demandas de sangre a nivel periférico.

En algunos casos, la necesidad de evaluar el riesgo cardiovascular nace en problemas anatómicos del corazón (como ciertas valvulopatías) y para ello se hace indispensable obtener imágenes del corazón con ecocardiografía. En una misma prueba de esfuerzo cardiovascular pueden emplearse ambos métodos de diagnóstico, electrocardiografía y ecocardiografía.

10 - Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto tiempo son necesarias estas pruebas?

Técnicamente, estas pruebas no son necesarias en pacientes jóvenes sin antecedentes cardiovasculares o sin factores de riesgo (diabetes, obesidad, etc.). No obstante, forman parte de cualquier chequeo médico de rutina.

Ahora bien, en cardiópatas congénitos, adultos mayores de 45 años o en jóvenes con alto riesgo cardiovascular, la evaluación del corazón y de los grandes vasos debe ser imprescindible.

El tiempo necesario entre chequeos puede variar de paciente a paciente, a menudo relacionada con el riesgo cardiovascular del individuo, pero generalmente no es menor a seis meses ni mayor a un año.

¿Son dolorosas o incómodas estás pruebas?

Una ventaja de las pruebas cardiológicas y exámenes cardiovasculares es que son completamente indoloros, por no contar que suelen ser sencillas, rápidas y con mínimos efectos colaterales. Desde la exploración física y la auscultación cardiaca hasta las pruebas más elaboradas (electrocardiogramas, ecocardiografías, etc.), ninguna de ellas producen molestias o dolor.

Este es un factor bastante importante a la hora de mantener monitoreada la función cardiovascular, en pacientes de cualquier edad.

¿Qué suele llevar a los pacientes a las primeras consultas de evaluación cardiovascular?

Los síntomas más comunes que llevan a los pacientes a las consultas con el cardiólogo comprenden:

  • Dolor torácico, que suele indicar síndromes coronarios agudos (como el infarto agudo al miocardio y la angina de pecho), neumotórax (aire dentro de la cavidad torácica, por fuera de los pulmones), problemas en el esófago (usualmente confundidos con infartos al miocardio), embolia pulmonar, entre otros.
  • Edema, comúnmente conocida como retención de líquidos. Que tienden a hinchar las extremidades inferiores y a ocasionar molestias para caminar o mantenerse en bipedestación.
  • Hipotensión ortostática que es el descenso exagerado y brusco de la tensión arterial cuando el paciente cambia de una posición de reposo (sentado o acostado) a estar de pie. Indica que existen problemas de retorno venoso e insuficiencias cardíacas.
  • Palpitaciones. Que se manifiestan como una sensación de golpeteo o aleteo torácico. Suelen ser incómodas y generan ansiedad.
  • Sincope y mareos. El primero se refiere a la pérdida temporal de la consciencia (por una baja perfusión sanguínea hacia los tejidos cerebrales) y, el segundo a la sensación subjetiva de desorientación y desasosiego.
maria julia eslava

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